“La minería en el noroeste argentino es un sector estratégico para el crecimiento económico de nuestro país. Ante un mercado internacional cada vez más demandante de minerales críticos, esenciales para la transición energética, este proyecto responde a la necesidad de las empresas mineras de mejorar su competitividad a través de soluciones energéticas confiables, eficientes y económicas”, destacó Fernando Bonnet, CEO de Central Puerto.
Minería sustentable
El plan contempla una inversión de 600 millones de dólares para construir la línea de alta tensión de 140 kilómetros en territorio salteño. El proyecto prevé una capacidad potencial de hasta 400 MW ofreciendo suministro energético competitivo principalmente de origen renovable.
No obstante, por el factor de carga de los parques solares que ronda el 33%, la cantidad de potencia que tienen que instalar llega a los 1.200 MW. Es decir, más de un cuarto del total de capacidad instalada que hoy existe en todo el país.
“En IFC buscamos acelerar la transición energética global y el sector privado en Argentina tiene el potencial de ser un líder en la industria. El trabajo colaborativo con Central Puerto se suma a estos esfuerzos priorizando energías renovables y apoyando a la industria minera sostenible con la infraestructura necesaria para también alcanzar su máximo potencial”, dijo Alfonso García Mora, vicepresidente de IFC para Europa, América Latina y el Caribe.
Además del proyecto de Central Puerto, YPF Luz y Genneia también tienen sus propias iniciativas, pero no se descarta que puedan unirse para facilitar el financiamiento.