El programa de deforestación controlada toma una línea base que va midiendo como se reduce esa deforestación y puede establecerse las toneladas de carbono que secuestra la provincia. Estos son mercados nuevos, pero se espera que gane volumen cada vez más rápido. En la bolsa de Chicago ya existe un contrato de bonos de carbono y en el futuro podría ser casi tan habitual ver su valor como pasa con el petróleo, la soja o el oro.
El rol de Mercuria es clave porque es uno de los principales traders de materias primas del mundo y, a la vez, apuesta a programas de descarbonización. "En las próximas semanas empiezan los trabajos y contratarse los consultores para determinar la línea de base", apuntó Galli. Además, el representante de Misiones apuntó que "el sector privado puede presentar proyectos que pueden evitar deforestación y cobrar por la venta de estos bonos de carbono".
Mercuria está homologada en Estados Unidos, la Unión Europea y Asia para ese tipo de operaciones. Tras la presentación en Escocia, el gobernador Oscar Herrera Ahuad y representantes de Mercuria estarán en el IETA Business Hub, una asociación de empresas y cámaras comerciales internacionales que busca aprovechar los mecanismos económicos creados por el Protocolo de Kioto para lograr los objetivos climáticos.
> El ambiente como un bien tranzable
El presidente de la Legislatura misionera, Carlos Rovira, aseguró que “Misiones es un santuario de aire puro”. Indicó que los bonos de carbono "es un mercado como el de cualquier commodity, con el medioambiente como bien tranzable. Hoy el medioambiente es un activo intercambiable de alto valor, porque es escaso”.
“Misiones es la usina más importante del país y una de las más importantes de América, de oxígeno y de dióxido de carbono. Vendemos crédito de carbono contra la emisión. Así funciona este nuevo mercado y esto requiere un máximo rigor con los comercializadores que son como bancos. Los de Misiones están homologados en Europa y Asia", explicó.
La provincia tiene 1.300.000 hectáreas de selva preservadas y que pueden ser certificadas rápidamente. Esa superficie implicaría un ingreso de casi 300 millones de dólares anuales a la provincia tomando en cuenta que el Banco Mundial calcula en 75 dólares el valor de una hectárea de selva capaz de procesar tres toneladas de dióxido de carbono por año.
La provincia de Misiones también tiene avanzadas las negociaciones con British Petroleum (BP), la compañía británica que paga por las emisiones de su negocio de gas y petróleo. La petrolera asumió hace un año la meta de convertirse en cero emisiones de gases de efecto invernadero para 2050. Ese acuerdo además abre las puertas a otros jugadores de Vaca Muerta.