“Se está poniendo en marcha un piloto de recuperación secundaria. Esto podría extender la vida útil del área significativa mente”, aseguraron desde Emesa.
Pese a tratarse de un área que despertaba poco interés por la madurez del yacimiento, se hizo un riguroso diagnóstico, luego del cual se diseñó el proyecto de recuperación secundaria y la adaptación de las instalaciones para las intervenciones de 2023.
De hecho, el área tenía reservado en el oleoducto una capacidad de 900 m3 y hoy ha elevado su producción a 1.200 m3, abasteciendo de crudo a las refipymes.
La Dirección de Hidrocarburos y Emesa trabajan en las áreas energéticas de la provincia para reactivar la producción hidrocarburífera, incluso en pozos maduros, con el objetivo de sostener, invertir y solventar la transición energética de Mendoza.
Luego de las tareas de “abandono” de pozo y remediación ambiental por parte de YPF, en enero 2022, Hidrocarburos recibió el área de Loma de la Mina, y Emesa lanzó un concurso para reactivar el yacimiento y seleccionar un socio operador.
Las empresas que se presentaron hicieron visitas a la zona y el proceso culminó con la adjudicación al consorcio asociativo entre Velitec SA y Alianza Petrolera Argentina SA.
Desde ese momento se han realizado los siguientes trabajos, según se informó oficialmente:
- Cambio de configuración de tanques.
- Reparación y puesta a punto de línea de rechazo.
- Instalación de sistema de lavado.
- Conexionado de 2 tanques de 90 m3 cada uno.
- Cambio y regulación de válvulas unidad LACT.
- Reparación de motores y equipos de bombeo.
- Reparación y cambios de líneas.
Mientras que principales inversiones en adecuación de infraestructura fueron, por un total de 1,4 millones de dólares:
Intervenciones enero de 2023 (Flush-by GyG): US$ 54.167, ejecutado.
Intervenciones febrero de 2023 (SAI 220): US$ 682.000 (equipo + materiales), en ejecución.
Proyecto de recuperación secundaria: US$ 550.000, en ejecución.
Mejoras en infraestructura: US$ 200.000, ejecutado.