Respecto de las tarifas, recordó que el objetivo del gobierno de Fernández es equilibrar las tarifas de servicios para que sean accesibles a la población en un contexto de crisis por la pandemia y que a la vez ayuden a las productoras a seguir con sus desarrollos e inversiones. “Además, la utilización de los subsidios tiene que ser más eficiente”, agregó el titular de Energía en el diálogo exclusivo con este medio.
Para marzo, el Gobierno llegará a una tarifa de transición con los distribuidores y transportistas. “Ni la Revisión Integral del gobierno anterior, ni congelación permanente; sino un esquema de transición donde habrá impactos distintos, según la capacidad de hacer frente a esa tarifa”, aseguró.
“El impacto de la revisión integral de tarifas del gobierno anterior sería devastador si la aplicáramos tal como está, por eso es que lo pusimos sobre la mesa. El presidente pidió a los entes reguladores un proceso de negociación con el plazo en marzo. El presidente y también la vicepresidenta (Cristina Fernández de Kirchner) dijeron que tiene que haber una relación entre las tarifas y los salarios y las jubilaciones”, se explayó.
Apuntó que los desafíos para Vaca Muerta son seguir encontrando mercados y robustecer su infraestructura de transporte. “Tiene que haber otro gasoducto para Vaca Muerta”, dijo Martínez, y se refirió a los cambios que se pretenden en la conexión de Salliqueló, suspendida por el gobierno nacional para cambiar las condiciones del pliego licitatorio.
“Vamos a tratar de tomar las decisiones en el menor tiempo posible, pero no improvisando”, apuntó. “En política energética, nuestras decisiones tienen un impacto en la sociedad argentina que tiene que analizarse como corresponde, pero tampoco hay que perder tiempo”, detalló Martínez.
Los precios en los surtidores fueron el gran tema de los últimos días, debido a las actualizaciones en el valor de la nafta, y uno de los reclamos constantes de las petroleras, puesto que es una de las principales cajas de las compañías que cuentan con una red de estaciones de servicio y refinerías. El gobierno nacional quiere encontrar el punto de equilibrio en las negociaciones con las grandes empresas.
“Queremos encontrar la forma de ayudar al sector sin que impacte el precio del commodity en el bolsillo de todos los argentinos”, indicó. “Las tensiones por el precio de las naftas van a ser permanentes. Las productoras van a tirar para arriba y nosotros vamos a tirar para abajo, considero que eso va a ser permanente”, añadió el funcionario Martínez.