"La acción del precio que vemos ahora es realmente una función del panorama macro", indicó Howie Lee, economista del banco OCBC de Singapur. "La variante Delta está empezando a tener impacto realmente ahora y se ve la aversión al riesgo en muchos mercados, no solo en el petróleo", agregó.
En este contexto, Japón se dispuso a expandir las restricciones de emergencia a más sectores, mientras que China, el segundo mayor consumidor de petróleo del mundo, impuso limitaciones en algunas ciudades y canceló vuelos.
"Al menos 46 ciudades han desaconsejado viajar y las autoridades han suspendido vuelos y detenido el transporte público. Esto podría afectar a la demanda petrolera según se acerca el final de la temporada de viajes del verano (boreal)", dijo ANZ en un informe.
De acuerdo a Reuters, los nuevos casos diarios de COVID-19 en Estados Unidos subieron a un máximo de seis meses. Pero pese a esto, los precios del crudo lograron respaldo por las crecientes tensiones entre Israel e Irán.
"Los aumentos de oferta de la OPEP+ deberían dejar aún al mercado en déficit en 2021", señalaron analistas del Bank of America.