"La situación está mejorando", dijo Dowden, refiriéndose a Felixstowe, que maneja el 36% de la carga de contenedores del país. A la pregunta de si la gente debería empezar a comprar ahora para Navidad, respondió: "Yo diría que compren como lo hacen normalmente". En ese sentido, Dowden indicó que el primer ministro Boris Johnson, que se encuentra de vacaciones en el extranjero, está involucrado con los asuntos nacionales e internacionales.
Se prevé que la economía británica crezca un 6,8% este año, la tasa mayor entre las principales economías del G7, aunque la interrupción de la cadena de suministro y las presiones inflacionistas están limitando la economía mundial, según el Fondo Monetario Internacional.
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FOTO DE ARCHIVO: Un cartel con un mensaje en contra de los controles fronterizos tras el Brexit en relación con el protocolo de Irlanda del Norte en el centro de Larne, Irlanda del Norte, el 12 de
La economía británica volvió al crecimiento en agosto, tras contraerse por primera vez en seis meses en julio, pero su salida de la Unión Europea ha agravado algunos de los problemas al restringir la inmigración. A Gran Bretaña le faltan unos 100.000 camioneros, lo que provoca colas para repostar en las gasolineras y preocupaciones por la llegada de alimentos a los supermercados, y la falta de carniceros y reponedores de almacén también es motivo de preocupación.
"Felixstowe es actualmente uno de los puertos afectados. Los principales factores, además del impacto de la pandemia, detrás de esta situación son la alta demanda de consumo y la falta de camioneros para la distribución en tierra", dijo Maersk.
Maersk está desviando algunos barcos "a puertos continentales alternativos" para regular el flujo de carga y minimizar el impacto en las cadenas de suministro y en los consumidores británicos de cara a la Navidad, dijo.