El debate está cruzado en buena medida por los intereses de las provincias petroleras, que vienen manifestando su oposición a sostener una ley que implica que las refinadoras deban comprar derivados de granos para sus combustibles (relegando una cuota de derivados de petróleo) y perder una cuota potencial de regalías.
Esa tensión se vio reflejada en la participación en el recinto: entre los legisladores patagónicos, el neuquino David Schlereth definió ser parte del dabe, en tanto que el resto de sus pares de la región optaron por no ir al recinto. Entre ellos Federico Frigerio (Tierra del Fuego), Roxana Reyes (Santa Cruz), Gustavo Menna (Chubut), Martín Maquieyra (La Pampa); Lorena Matzen (Río Negro) y Francisco Sánchez (Neuquén) y Alma Sapag (MPN).
En paralelo, el oficialismo busca impulsar un nuevo proyecto que mantendría un corte de los combustibles del 12% para el bioetanol y bajaría del 10 al 5% el del biodiesel de soja y maíz.
El plan del gobierno es terminar de consensuarlo en comisiones para luego impulsar la llegada al recinto, ante el vencimiento de la ley actual en mayo próximo.
Las posturas dentro de la oposición quedaron expuestas, en medio de los intereses por la producción de los biocombustibles provenientes de provincias con cultivos y empresas de esa cadena de valor como el caso de Córdoba.
Para los sectores empresarios y gubernamentales que se oponen a los beneficios para este sector de la industria, solo biocombustibles producidos por las industrias PYME deben contar con exenciones fiscales.