De acuerdo a Reuters, la producción de petróleo del país norteamericano logró aumentar año tras año, sin embargo aún no ha vuelto a los máximos previos a la pandemia por encima de los 12,8 millones de bpd.
La baja de los precios globales de la materia prima y la menor demanda de combustible producida frente a las restricciones a la circulación, implementadas por la llegada de la pandemia de coronavirus, redujeron drásticamente el bombeo de Estados Unidos en 2020.
El consumo de gasolina en la nación presidida por Joe Biden alcanzó los 9,137 millones de bpd, con una cifra mayor que los 8,791 millones de bpd de abril. En tanto, la demanda de combustible destilado, incluido el diésel, fue de 3,874 millones de bpd, una baja frente a los 3,988 de abril, según los datos del organismo gubernamental.
Pese a la recuperación alcanzada en la industria, el consumo de mayo de 2021 se mantuvo bajo la del mismo mes de 2019.