“Es la primera vez que el Ministerio de Ambiente participa del estudio de impacto ambiental y esto es un dato positivo. Porque hubo diversas prospecciones sísmicas a lo largo de estos años”.
Sin embargo, “a partir de ahora, la actividad offshore en nuestro país, empieza a tener un componente ambiental”, dijo Cabandié, y explicó que es “para revisar, asistir, tener presencia física en la prospección sísmica, tener técnicos y científicos que puedan dar el visto bueno a cada uno de los procesos”.
Las actividades de exploración –que realizará un buque que recorrerá el área- se realizarán cumpliendo los más altos estándares internacionales, tomando las experiencias de Canadá y Brasil. El Plan de Gestión Ambiental aumentó medidas de control como el radio de exclusión para proteger la fauna marina.
Cabandié también se refirió a la necesidad de generar una transición energética y aclaró: “No se puede cortar de la noche a la mañana el uso de hidrocarburos, gas o petróleo, porque entraríamos en un colapso social y económico inimaginable. Tenemos que profundizar la transición energética, ir hacia energías renovables o limpias”.
Por otro lado, el ministro señaló: “Si Argentina tiene sobrantes de gas, podemos exportarlo y eso puede redundar en que países que tienen su matriz energética en base a carbón reduzcan emisiones y consigamos dólares para comprar molinos eólicos”.
La Contribución Determinada a Nivel Nacional que Argentina presentó en la COP 26 sobre Cambio Climático en Glasgow plantea la necesidad de promover las energías renovables y utilizar el gas natural como combustible de transición energética.
Además, el titular de la cartera de Ambiente enfatizó que “tenemos actividad hidrocarburífera desde 1970. Hoy el 17% del gas que usamos proviene de la actividad offshore que se realiza en plataformas en el mar argentino”.