Además, Kulfas negó delitos relacionados con la construcción del gasoducto de Vaca Muerta y aclaró que sus expresiones, tanto en off como en público, “no fueron más que discrepancias de política y de políticas públicas” ante lo que consideró “un ataque injustificado hacia su ministerio”. La convocatoria de Kulfas fue porque sus manifestaciones deslizaban un direccionamiento de la licitación pública, beneficiando a Grupo Techint.
La expulsión de Kulfas del gobierno nacional ocurrió después del acto por los 100 años de YPF, con la filtración del chat y un comunicado de Energía Argentina, la empresa estatal encargada de llevar los trámites de la construcción.
Consultado sobre qué otras empresas además de Techint pudieron estar presentes en la compulsa por la provisión de caños, el ex ministro aclaró que eso “recién sería en el futuro”.
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El propio Kulfas aseguró que había otras empresas en condiciones de fabricar las chapas de 36 pulgas, como Laminados Industriales. Sin embargo, esa firma de Santa Fe lo desmintió: “Actualmente, (la empresa) no produce chapa con calidad API apta para gasoductos, ni tampoco apta para caños de 36 pulgadas de diámetro”.
“Las claves son tener las maquinarias y la capacidad financiera. Una obra que tiene un muy corto plazo como es el próximo invierno. En el pasado, se ensayó con otras empresas menores pero no con este diámetro de cañería que es muy importante: 36 pulgadas”, señaló Daniel Gerold, uno de los expertos más escuchados en la industria.
De acuerdo con Gerold, otras empresas tienen un perfil similar a Techint pero todavía no cuentan con la suficiente capacidad para trabajar con esta magnitud de obra. Mencionó así a SACDE (una firma vinculada a Pampa Energía, de Marcelo Mindlin), Víctor Contreras, y BTU Ingeniería y Construcción.
“Acá hay algunos que deben pensar que la chapa de un lavarropas es lo mismo que la chapa de un gasoducto”, apuntó Gerold.
Desde Neuquén, el gobernador Omar Gutiérrez simplemente opinó que seguirá colaborando para concretar tanto el gasoducto Néstor Kirchner como todas las otras obras de infraestructura que requiere la producción de gas y petróleo de Vaca Muerta.
“Para desarrollar una nueva etapa de Vaca Muerta, es necesario avanzar en los oleoductos, gasoductos, en la accesibilidad y promoción al mercado de capitales, y en el autoabastecimiento energético interno y la senda exportadora”, dijo Gutiérrez en una conferencia de prensa.