La agencia dijo que los fallos de la pantalla táctil plantean problemas de seguridad significativos, incluyendo la pérdida de imágenes de la cámara de visión trasera y los sistemas de desempañado y descongelación del parabrisas que "pueden disminuir la visibilidad del conductor en condiciones meteorológicas adversas".
Tesla dijo en su presentación ante la NHTSA que "en aras de cerrar administrativamente la investigación y garantizar la mejor experiencia para nuestros clientes" aceptó un llamado a revisión voluntario.
La NHTSA abrió una investigación en junio de 2020 sobre las quejas de que los fallos de la unidad de control de medios (MCU) llevaron a que las pantallas táctiles no funcionaran. El regulador dijo que otros fabricantes de automóviles han realizado numerosos retiros por problemas de seguridad similares.
La NHTSA dijo en noviembre, cuando actualizó su sondeo, que revisó 12.523 reclamos y quejas sobre el tema. En muchas de las quejas se decía que Tesla exige a los propietarios que paguen para reemplazar la unidad una vez que las garantías expiran.
Tesla reconoció el problema, pero dijo que si la pantalla no funcionaba, "el conductor puede realizar un control y utilizar los espejos". Si la pantalla no es visible para controlar los ajustes del climatizador y el descongelador, el conductor puede despejar manualmente el parabrisas".