En respuesta a la tendencia observada en el mercado durante varias semanas, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados —Rusia incluida—, un grupo conocido como la OPEP+, volvieron a hablar la semana pasada sobre un recorte de producción, pero quieren que otros países no pertenecientes a la OPEP se unan a la iniciativa, particularmente Estados Unidos.
"Sin Estados Unidos, no hay trato", dijo una de las fuentes. Otras dos fuentes de la OPEP dijeron que la reunión prevista para el jueves se llevará a cabo por videoconferencia a las 1400 GMT.
Estados Unidos no se ha comprometido a participar en ningún acuerdo de recorte que, según el presidente del país Donald Trump, podría sacar del mercado entre el 10% y el 15% de la oferta mundial. Las petroleras estadounidenses no pueden coordinar su producción debido a las leyes de defensa de la competencia.
No obstante, la Casa Blanca ha dicho que está alentando las conversaciones entre los demás países. Las principales empresas petroleras y grupos industriales de Estados Unidos se oponen a los recortes obligatorios, que supondrían un paso extraordinario en la historia de Estados Unidos.
El viernes, los ministros de energía del G20 y los miembros de algunas otras organizaciones internacionales celebrarán su propia videoconferencia auspiciada por Arabia Saudí, dijo a Reuters una fuente de la Administración rusa. Los esfuerzos para que Estados Unidos se involucre en el acuerdo de recorte de la producción estarán en la agenda del encuentro, dijo la fuente.
Rusia y Arabia Saudita han expresado su malestar desde hace tiempo por los recortes aprobados por la OPEP y otros organismos, alegando que han dejado un hueco que han llenado las petroleras de Estados Unidos, país que se ha convertido en el mayor productor del mundo.
Esta situación fue en parte la causa del fracaso en marzo de un acuerdo sobre la producción de la OPEP+, organismo que ha sostenido los precios del petróleo durante tres años.