De acuerdo a Reuters, el crudo Brent bajó 61 centavos, o un 0,86%, a 71,64 dólares el barril, tras subir un 1,7% en la víspera, mientras que el West Texas Intermediate en Estados Unidos cedió 65 centavos, o un 0,95%, a 67,72 dólares la unidad, después de ganar un 1,2% el miércoles.
La Administración de Información de Energía (EIA) reportó que los inventarios de petróleo estadounidenses cayeron por tercera semana consecutiva y que, en general, la demanda de combustible experimentó su mayor subida desde marzo de 2020. Sin embargo, el panorama de la demanda no es enteramente alcista.
"Por ahora, los consumidores parecen estar haciendo caso omiso a la propagación de la variante Delta. No obstante, parece probable que esté cerca del pico la demanda en Estados Unidos, que actuará como un límite a los precios del crudo", dijo Capital Economics en una nota.
En tanto, el retorno de parte del suministro en México, donde un incendio en una plataforma en alta mar el domingo dejó al menos cinco muertos y restó algo más de 400.000 barriles por día de producción, también generó presión en los precios.
Frente a este panorama, los nuevos brotes de COVID-19 alimentados por la variante Delta del coronavirus continúan elevando las preocupaciones sobre la fortaleza de la recuperación económica a nivel global.