"Desde la caída repentina de la semana pasada, el oro se ha beneficiado de una cobertura significativa de posiciones cortas", dijo el analista independiente Ross Norman.
"Está bastante claro que el entorno macro tal vez no sea tan optimista considerando el aumento en los casos de la variante Delta y la evidencia de eso, por supuesto, estuvo en los datos de ventas minoristas de Estados Unidos, que incumplieron por mucho las expectativas", agregó.
Las preocupaciones sobre la variante Delta del COVID-19, de rápida propagación, y su impacto en la economía global mermaron el apetito de los inversores por activos de mayor riesgo.
Además de las preocupaciones sobre la desaceleración, las ventas minoristas del país presidido por Joe Biden cayeron más de lo esperado en julio.
En este marco, los inversores esperan las decisiones de la reunión de política monetaria del banco central de Estados Unidos en julio, que se publicarán más tarde en el día de hoy, para obtener una guía sobre sus planes de reducción gradual de las medidas de estímulo. El martes, el presidente de la Reserva Federal de Mineápolis, Neel Kashkari, dijo que podría ser "razonable" comenzar a reducir el estímulo a finales de este año, pero eso dependería del progreso en el mercado laboral.
Entre otros metales preciosos, la plata subió un 0,3% a 23,71 dólares la onza, mientras que el platino sumó un 0,5% a 1.002,06 dólares. Por su parte, el paladio trepó un 1% a 2.513,93 dólares, recuperándose del piso de casi dos meses que tocó el martes.