En el lado de la demanda, el procesamiento diario de petróleo en China, el mayor importador mundial, cayó en julio a su mínimo desde mayo de 2020, ya que las plantas independientes redujeron su producción en medio de cuotas más estrictas, altos inventarios y ganancias más débiles.
Además, el crecimiento de la producción fabril y las ventas minoristas en la nación asiática también se desaceleraron con fuerza e incumplieron las expectativas del mes pasado, cuando los nuevos brotes de COVID-19 e inundaciones afectaron a los negocios.
En cambio, para el lado de la oferta, se espera que el bombeo de esquisto en Estados Unidos se eleve a 8,1 millones de barriles por día (bpd) en septiembre, su máximo desde abril de 2020, según datos gubernamentales.
La semana pasada, el gobierno del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, instó a la OPEP+ a impulsar su bombeo para lidiar con el aumento de los precios del combustible. Pese a esto, cuatro fuentes dijeron a Reuters que "el grupo cree que los mercados petroleros no necesitan más crudo que el que planean liberar en los próximos meses".