De acuerdo a Reuters, ambos valores referenciales de la materia prima perdieron cerca de un 1% la semana pasada, sin embargo, los precios del llamado "oro negro" no están lejos de los máximos alcanzados en octubre de 2018.
Por otra parte, días atrás, los jefes de finanzas del G-20 advirtieron que la propagación de las variantes del coronavirus y el acceso desigual a las vacunas amenaza la recuperación económica mundial. "Los operadores se están volviendo a centrar en la difusión de la pandemia del COVID-19 y en las preocupaciones globales por la expansión de las nuevas cepas, lo que está presionando a los precios, pese al ajuste del suministro petrolero", explicó al respecto Louise Dickson, analista de la firma Rystad Energy.
En tanto, la semana pasada, tras una disputa entre Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) abandonaron sus negociaciones respecto a su política de producción, que incluía bombear más crudo a partir del próximo mes.
Pese a la demora en las decisiones de la alianza, los analistas del sector hidrocarburífero mantienen la expectativa de que, a largo plazo, aumentará la posibilidad de que los productores se retiren del acuerdo y bombeen a voluntad.