En declaraciones efectuadas el martes en Londres antes de la cumbre de la OTAN, Trump dijo que no permitirá que París se aproveche de las empresas estadounidenses y que la UE trata de forma muy injusta a Estados Unidos a nivel comercial.
El ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, calificó como inaceptable la amenaza de Washington y aseguró que el impuesto no discrimina contra las firmas estadounidenses.
"En caso de nuevas sanciones estadounidenses, la Unión Europea estaría dispuesta a responder", dijo Le Maire a Radio Classique. Más tarde afirmó en una conferencia de prensa que "no estamos apuntando contra ningún país".
El impuesto francés del 3% se aplica a los ingresos en concepto de servicios digitales ganados por compañías con más de 25 millones de euros (27,86 millones de dólares) en ventas en Francia y 750 millones de euros (830 millones de dólares) a nivel mundial.
Una investigación de la oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos indicó que el impuesto es "inconsistente con los principios imperantes de la política fiscal internacional".
Según indicó, es "inusualmente oneroso" para firmas estadounidenses como Google de Alphabet Inc, Facebook Inc, Apple Inc y Amazon.com Inc.