Además, Exxon dio a conocer una reorganización de su negocio, destinado a acelerar un recorte de 6.000 millones de dólares en gastos operativos que se puso en marcha el año pasado.
Mediante un comunicado, el presidente ejecutivo de la firma, Darren Woods, explicó que la renovación "nos posicionará para liderar el crecimiento del flujo de caja y de las ganancias, el rendimiento operativo y la transición energética".
La compañía obtuvo un beneficio de 2,08 dólares por acción, que superó la previsión de los analistas de 1,94 dólares, ya que los resultados se beneficiaron de la subida de los precios del petróleo y el gas, un aumento de los volúmenes y la venta de activos.
En el mismo trimestre del año anterior, Exxon había obtenido una utilidad ajustada de 3 céntimos por acción.
"ExxonMobil ha cerrado un año tumultuoso con unos resultados que pueden calificarse de sólidos", dijo Peter McNally, responsable del sector global de materiales industriales y energía de Third Bridge.