El encuentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados -incluida Rusia-, un grupo conocido como OPEP+, será llevado adelante hoy, con el objetivo de analizar la situación del mercado hidrocarburífero y el estado actual de la demanda de combustible.
En este contexto, días atrás, el gobierno del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, instó a la alianza a elevar su bombeo para hacer frente al aumento de los precios de la gasolina, al considerarlo como una amenaza para la recuperación económica mundial.
"Una conclusión inevitable es que no agregarán barriles adicionales en virtud de la solicitud reciente de Washington. Tampoco pausarán el levantamiento de las restricciones de suministro", dijo Stephen Brennock, de la corredora de petróleo PVM.
"No hay razón para pensar que la OPEP+ va a sacudir el barco cuando se trata de su estrategia de producción", agregó.
Además, los precios de la materia prima también fueron respaldados por la publicación de un informe de la industria estadounidense que mostró que los inventarios de crudo cayeron más de lo esperado la semana pasada, aunque gran parte de la capacidad de las refinerías del país aún permanece fuera de línea tras el paso del huracán Ida.
Las existencias de crudo de Estados Unidos cayeron 4 millones de barriles durante el período de siete días finalizado el 27 de agosto, indicaron el martes dos fuentes del mercado, que citaron cifras del Instituto Americano del Petróleo (API, por su sigla en inglés).
Sin embargo, se espera que los valores del crudo estadounidense se mantengan bajo presión a medida que la producción de petróleo y gas costa afuera en el Golfo de México se recupere gradualmente, aunque es probable que las operaciones de las refinerías demoren más en volver a la normalidad, detallaron analistas de la industria.