Los legisladores estadounidenses pidieron protecciones más fuertes para la infraestructura energética crítica del país y la Casa Blanca ha convertido el reinicio de la red de combustible en una prioridad, con un grupo de trabajo federal para evaluar el impacto y evitar interrupciones más graves.
Es probable que el sureste del país sea el primero en ver aumentos de precios entre los distribuidores minoristas, ya que la demanda muestra alzas mientras los conductores intentan llenar sus tanques de gasolina. El sureste es el más dependiente del ducto de combustible y tiene menos alternativas que los estados de más al norte. En cierres anteriores, los precios se han disparado.
"Mi mayor preocupación, en lo que respecta al consumidor, es que se acabe con el suministro de gasolina en las estaciones de servicio, lo que agravaría aún más lo que está sucediendo en las terminales", dijo Andrew Lipow, presidente de la consultoría Lipow Oil Associates LLC.
Si bien la investigación del gobierno sobre el ataque se encuentra en sus primeras etapas, un exfuncionario estadounidense y tres fuentes de la industria dijeron que se sospecha que los autores son un grupo de ciberdelincuentes llamado DarkSide.
Expertos en ciberseguridad dijeron que el grupo parece estar compuesto por ciberdelincuentes veteranos enfocados en exprimir la mayor cantidad de dinero posible de sus objetivos.
Por Devika Krishna Kumar (Reuters)