Los futuros del petróleo West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos cedían 86 centavos, o un 2,08%, a 40,41 dólares por barril.
Ambos contratos referenciales subieron el miércoles, después de que la Administración de Información de Energía (EIA) reportó la mayor caía semanal de los inventarios de crudo de Estados Unidos desde diciembre. "El reciente resurgimiento del coronavirus es una señal preocupante de que el alza estará limitada en el futuro inmediato", dijo Tamas Varga de la correduría de petróleo PVM.
Las muertes por COVID-19 superaron las 150.000 en Estados Unidos el miércoles último, mientras que Brasil, que sufre el segundo peor brote del mundo, marcó nuevos récords diarios de casos confirmados y fallecidos. Las nuevas infecciones también marcaron un récord en Australia el jueves.
El potencial impacto en el repunte de la demanda se da en momentos en que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados, grupo conocido como OPEP+, comenzarán a elevar su bombeo en agosto y sumarán 1,5 millones de barriles por día al suministro global.
"La reducción de las restricciones al suministro de la OPEP+ combinada con el retorno de parte de la producción estadounidense puede poner a prueba la resistencia de la confianza del mercado en las próximas semanas", dijo Stephen Innes, estratega jefe de mercado global de AxiCorp.