La estructura de "backwardation" del contrato -que surge cuando el petróleo para entrega cercana es más costoso que el precio de otros futuros-, se situaba cerca de un máximo de un año en más de 2 dólares, lo que indica expectativas de suministros ajustados.
Por su parte, los futuros del petróleo West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos sumaban 0,64%, o 35 centavos de dólar, a 55,11 dólares el barril. El referencial alcanzó el mayor nivel en un año el martes al llegar a 55,26 dólares el barril.
El mercado también fue apuntalado por las noticias de que demócratas en el Congreso estadounidense dieron los primeros pasos para avanzar en la propuesta del presidente Joe Biden de aprobar un nuevo paquete fiscal de 1,9 billones de dólares por el coronavirus sin apoyo republicano.
El Instituto Americano del Petróleo (API), un grupo de la industria, reportó que los inventarios de crudo en Estados Unidos bajaron en 4,3 millones de barriles en la semana terminada el 29 de enero. Los datos oficiales serán revelados por el Gobierno más tarde en el día.
Los precios también han estado subiendo por la percepción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados de que el mercado del crudo podría estar en déficit durante este año, de acuerdo a un documento al que tuvo acceso Reuters.