China, el segundo mayor consumidor mundial de crudo, reportó su mayor avance diario de casos nuevos de COVID-19 en más de 10 meses, después de que las infecciones en una provincia nororiental casi se triplicaron.
Mientras tanto, los Gobiernos de toda Europa han anunciado confinamientos más estrictos y prolongados por el coronavirus y no se espera que las vacunaciones tengan un impacto significativo en los próximos meses.
"Este retroceso (del precio), aunque podría durar más de un día, no debería ser prolongado y violento", dijo Tamas Varga, analista de PVM.
Los precios se veían apoyados por las importaciones totales de crudo de China, que subieron un 7,3% en 2020 pese al impacto del coronavirus, con llegadas récord en el segundo y tercer trimestre mientras las refinerías expandían las operaciones y los bajos precios animaban el almacenamiento, según datos de aduanas.
También daban piso a los precios la caída mayor de lo esperado de los inventarios petroleros en Estados Unidos la semana pasada, aunque los de gasolina y destilados subieron por el aumento de producción de las refinerías a su nivel más alto desde agosto, comunicó la Administración de Información de Energía (EIA).