El impacto ya se refleja con fuerza en los mercados de productos refinados: la escasez de oferta y la caída de las existencias tensaron los mercados de diésel, combustible para aviación y naftas, lo que llevó los márgenes de refinación a niveles récord. A su vez, el encarecimiento de los combustibles y las disrupciones en las cadenas de suministro internacionales golpean el consumo. La AIE proyecta ahora una caída de la demanda mundial de petróleo de 1,6 millones de barriles diarios en 2026, un giro drástico respecto de las proyecciones previas al estallido del conflicto, a fines de febrero, cuando se esperaba un crecimiento de la demanda de 850.000 barriles diarios.
Por el momento, los inventarios globales continúan funcionando como un colchón frente a la crisis, dado que existen reservas sustanciales disponibles en distintas regiones. Sin embargo, a medida que se extiende la disrupción, esas reservas se consumen a un ritmo cada vez más veloz. El informe señala que, si el flujo normal de petróleo a través del Estrecho se restableciera, el mercado global podría volver a un escenario de superávit hacia fines de año. De todos modos, la AIE remarca que el panorama sigue siendo altamente incierto debido a la volatilidad de la situación en la zona del Estrecho.
Diplomacia energética
En paralelo a la publicación del informe, el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, mantuvo una serie de encuentros con autoridades europeas para abordar el impacto de la crisis de Ormuz y las estrategias para reforzar la seguridad energética del continente.
Birol participó como orador principal en la apertura de la conferencia ONS en Stavanger, Noruega, donde señaló que la crisis está redibujando el mapa energético global y que la confianza se ha convertido en el bien más escaso del sector. Luego viajó a Londres, donde se reunió con el nuevo canciller británico, Ed Miliband, para dialogar sobre la coyuntura geopolítica y sus efectos en las economías. Ya en Copenhague, mantuvo encuentros con el ministro danés de Negocios y Competitividad, Martin Lidegaard, y con la ministra de Clima, Energía y Servicios Públicos, Samira Nawa. Cerró la semana en un encuentro con el ministro de Energía de Lituania, Lukas Savickas, con quien abordó cómo fortalecer la seguridad energética europea de cara a la presidencia lituana de la UE en el primer semestre de 2027.
Los autos eléctricos alcanzan niveles récord
Pese al escenario adverso para la industria automotriz global, las ventas de autos eléctricos crecieron con fuerza durante el segundo trimestre de 2026, en momentos en que la volatilidad de los precios de los combustibles —producto de la crisis energética— volvió a poner el foco en la electromovilidad.
Así lo indica un nuevo informe de la AIE, que muestra que las ventas globales de vehículos eléctricos habían caído en el primer trimestre del año por la debilidad de los mercados de Estados Unidos y China, los dos más grandes del mundo. Sin embargo, en el segundo trimestre las ventas repuntaron con fuerza: crecieron un 35% respecto de los primeros tres meses del año y alcanzaron niveles récord en 50 países. En mercados como Australia, Brasil, India, Corea del Sur y Vietnam, las ventas prácticamente se duplicaron en comparación con el mismo período de 2025.
Con este impulso, sumado al sostenimiento de políticas de apoyo en distintas regiones —entre ellas Europa, América Latina y el Sudeste Asiático—, la AIE proyecta que los autos eléctricos representarán cerca del 30% de las ventas totales de vehículos a nivel mundial en 2026, frente al 25% registrado en 2025.
Un mercado en plena reconfiguración
La AIE también difundió un análisis sobre la evolución del mercado de tecnologías energéticas clave —solar fotovoltaica, eólica, baterías, vehículos eléctricos, bombas de calor y electrolizadores—, que superó el año pasado los 1,1 billones de dólares tras crecer a un ritmo promedio del 20% anual durante la última década. Según las políticas vigentes, ese mercado podría acercarse a los 2 billones de dólares en la próxima década, un volumen comparable al del mercado global de petróleo crudo en 2025.
El informe destaca que, pese al avance de la manufactura doméstica en distintos países —que fortalece la resiliencia de las cadenas de suministro y la seguridad económica—, el comercio internacional sigue siendo esencial para cubrir la demanda creciente de estas tecnologías. La AIE advierte que los gobiernos que diseñan políticas industriales en este sector deben ser selectivos, apoyarse en sus fortalezas relativas y mantener capacidad de ajuste ante nueva evidencia.
FUENTE: Boletín "The Energy Mix" de la Agencia Internacional de Energía (AIE), 31 de agosto de 2026.