El inesperado incremento se debió sobre todo a la fuerte demanda de países de fuera de Europa. Las ventas a los países de la Unión Europea subieron un 0,1% comparado con un año atrás, pero el valor de los productos germanos vendidos a países no europeos trepó un 4,6%.
Los analistas esperaban que las exportaciones cayeran un 0,7% en octubre.
"Tras el decepcionante dato industrial de la semana pasada, el reporte comercial de esta mañana trajo algo de alivio a la economía", dijo Carsten Brzeski, analista de ING, aunque advirtió en contra de un exceso de optimismo.
"No obstante, con la vista puesta al frente, la prolongada sequía en las solicitudes de pedidos es un argumento fuerte contra el optimismo", agregó.
El superávit comercial estaba en una cifra desestacionalizada de 20.600 millones de euros, por encima los 19.000 millones de euros que esperaban los analistas.