"El coronavirus sigue siendo una realidad y un desafío", dijo la líder de los demócratas cristianos conservadores (CDU), Annegret Kramp-Karrenbauer, después de unas siete horas de conversaciones con sus aliados socialdemócratas (SPD) de centro izquierda.
"Hoy hemos acordado que extenderemos medidas importantes y efectivas a la forma de gestionar el coronavirus", añadió.
Entre las principales decisiones se encuentra la prórroga de los subsidios para la reducción de horas de trabajo, que debían expirar en marzo de 2021, hasta finales del próximo año y la prolongación de las ayudas para las pequeñas y medianas empresas hasta finales de este año.
El programa de trabajo con jornada reducida tiene como objetivo salvar puestos al permitir a los empleadores reducir las horas de trabajo bajo la condición de no despedir.
El ministro de Finanzas Olaf Scholz, un socialdemócrata, dijo a la emisora pública ZDF que las medidas podrían costar hasta 10.000 millones de euros el próximo año.
"El objetivo ahora es estabilizar la economía", dijo Scholz. "El hecho de que hayamos actuado rápido y a lo grande ha hecho que Alemania capee la crisis mucho mejor que otros (países)".
Las partes también acordaron prolongar las medidas destinadas a evitar las quiebras permitiendo a las empresas con problemas financieros debido a la pandemia retrasar la presentación de la solicitud de insolvencia hasta el final del año.
El Gobierno de la canciller Angela Merkel también ha presentado un paquete de estímulo masivo, por valor de más de 130.000 millones de euros, que espera ayude a la economía a volver a crecer.
Los partidos de la coalición también acordaron una reforma electoral destinada a reducir el número de parlamentares en la cámara baja del Bundestag.