–¿Cómo está funcionando el llamado “canal verde” que anunció Massa?
El “canal verde” todavía no está reglamentado, sí existe el Decreto 277 -y el 284 que lo reglamenta- que es para el acceso a divisas para importaciones para las operadoras; también tenemos la Resolución 16 de la Aduana, llamada “Corredor de Vaca Muerta”, que básicamente se trata de un régimen que facilita las extensiones de destinaciones suspensivas de importación temporaria (DIT) para los bienes que ingresan con destino a la construcción del gasoducto. La Resolución 16 y la 19 con la que se amplió hacen que lo vinculado al corredor Vaca Muerta se trate con carácter de urgente. Hasta ahora, esto es lo único que tenemos normado. Del canal verde no hay nada aún.
–¿Cómo describirías el panorama del comercio exterior para Vaca Muerta?
Lo veo conflictivo por el nuevo Sistema de Importación de la República Argentina, el SIRA. Vemos una lentitud en la aprobación y acceso a las divisas. Sabemos que hay un 20% de aprobación de las SIRA presentadas con un informe de pago de las mismas de hasta más de 180 días. Con respecto a los bienes de capital, tenemos la experiencia de clientes que están con demoras. Entendemos que es una crisis pasajera, el nuevo sistema SIRA es un proceso que implica una transformación y que, como tal, lleva su tiempo.
Creo que se está haciendo un muy buen trabajo en las cámaras, tanto nacionales como provinciales, para acercar las inquietudes de los importadores para contar la situación que está viviendo cada uno sobre la falta de insumos y de bienes de capital, que en algunos casos ya están en los depósitos fiscales en el país y están pendientes de aprobación. Entendemos que esto será pasajero, de otro modo diría que va a estar en alerta todo el sector por la falta de insumos.
–¿Cómo impactan las restricciones a las importaciones en la industria?
Para las pymes locales que están empezando a importar o que están arrancando después de las restricciones de la pandemia, vemos que no tienen acceso alguno. O, mejor dicho, si lo tienen es muy acotado -50.000 dólares por año- y eso hace que la mayoría de los proyectos queden caducos o en stand by.
En general, para los grandes importadores o proveedores de insumos para Vaca Muerta, vemos mucha demora en la aprobación de la SIRA y eso hace que comience a haber faltante de insumos y que los clientes estén preocupados.
Con las nuevas modalidades que pone el Banco Central como el pago de importaciones con dólares propios o cuentas en el exterior se logra facilitar la operación para algunos importadores. Pero eso no vale para la mayoría. Todo esto hace que hoy las mercaderías estén esperando documentar para completar su ingreso.
–¿Qué te dicen tus clientes?
Vemos que hay una fuerte preocupación masiva porque estas restricciones hacen que estén todos los proyectos en stand by o no pudiendo cumplir los contratos que han firmado con empresas de servicios u operadoras.