Según estudios realizados por la Empresa Industrial de Servicios de Ingeniería de Neuquén (ENSI), para producir la versión azul se puede considerar el uso de gas natural junto a la captura del carbono que emite y para la verde se puede utilizar energía proveniente de la propia Central Hidroeléctrica que se encuentra a metros de la planta, cuya potencia instalada es de 128 MW. Incluso puede desarrollarse alguno de los parques eólicos en carpeta cerca de la planta.
Gutiérrez resaltó: "El gas es el motor de la transición energética, sobre él hay que trabajar para evitar los gases fugitivos y el venteo. Hoy el gasoil está siendo reemplazado por el gas como insumo para energizar los equipos".
“Se habla de transición energética, sustentabilidad ambiental, social y económica; es una agenda de corto, mediano y largo plazo. Y para conciliar los cambios climáticos con estas situaciones emergentes que han llegado para quedarse se necesitan consensos estratégicos y estructurales”, sostuvo el mandatario neuquino. “La Argentina tiene una matriz energética mucho más pura comparativamente con otros países y eso le permite ser proveedor del mundo”, añadió.
“Las compañías nacionales e internacionales están integradas trabajando en esa curva de aprendizaje para seguir avanzando en la huella de la descarbonización de la economía. Esta es la nueva agenda, al desarrollo de los recursos naturales y las políticas públicas sociales es tiempo de que le introduzcamos con claridad esta agenda del conocimiento verde y circular”, aseveró.
El presidente de la Agencia de Desarrollo del Neuquén (ADI-NQN), José Brillo, explicó que la provincia tiene 1000 megavatios estudiados en distintos tipos de energía, por lo tanto la energía renovable necesaria para producir el hidrógeno está en condiciones de ser explotada.
El funcionario provincial agregó que la PIAP tiene uno de los reactores de amoníaco en dos equipos más grandes del mundo. Son 2000 toneladas por día cada uno y esto contribuiría a acortar los tiempos para avanzar en el proyecto del hidrógeno. Sumado a esto, su ubicación preferencial, al lado del embalse y a pocos kilómetros de gasoductos troncales permite plantear también el hidrógeno azul a partir del gas natural.
"En esta planta industrial podemos tener hechos concretos para producir hidrogeno y amoniaco en sus dos colores”, afirmó Brillo.
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