Del encuentro participan los CEOs de las principales petroleras que operan en el shale y de compañías del sector de las renovables, para debatir sobre las oportunidades que presenta la transición energética en Argentina.
El gobernador se refirió a la polémica que se desató esta semana entre dirigentes del MPN y del Frente de Todos por el nombre que tendrá el nuevo gasoducto troncal entre Tratayén y Salliqueló. Diputados provinciales propusieron que se denomine Felipe Sapag, mientras que Nación -que financiará la obra- ya lo bautizó Néstor Kirchner.
Gutiérrez sugirió que no es conducente ponerse a discutir sobre el tema, aunque pidió respeto por la figura del histórico caudillo emepenista.
“Somos una patria federal, que ha quedado saldado que la propiedad de los recursos son de las provincias pero trabamos en conjunto con Nación porque por los precios”, agregó.
Al ponderar la articulación entre el sector público y el privado, indicó que la obra del nuevo gasoducto es fruto de las inversiones que vienen realizando las petroleras en Vaca Muerta y que permitieron incrementar la producción “con solo el 8% de la formación en desarrollo masivo”.
Señaló que en el shale neuquino ya se han invertido 30 mil millones de dólares y se necesitan otros 75 mil millones de dólares a 2030 para duplicar la producción de gas y triplicar la de petróleo.
“Vaca Muerta es parte de la solución a los problemas macroeconómicos del país”, aseveró.
Por otro lado, el gobernador señaló que los recursos de Vaca Muerta, fundamentalmente el gas, “fortalecen la transición energética, no la difieren”. Indicó que “hay una falsa contradicción” entre el desarrollo de la industria petrolera y la lucha por el cambio climático.