El ejecutivo añadió que Gazprom Neft estaba decepcionado por el resultado de últimas negociaciones con la OPEP en Viena, pero indicó que la reciente caída de los precios del crudo ocurrió también por el impacto del coronavirus y los riesgos de una recesión mundial.
Rusia se levantó de la mesa de la OPEP+ el lunes pasado, luego de la falta de acuerdo en las negociaciones con Arabia Saudita. Ambas potencias productoras no pudieron solucionar sus diferencias en torno a nuevos recortes de la producción para sostener el precio del internacional del crudo.
Desde entonces, el precio se ha precipitado en la brecha de los 32/35 dólares.
El fracaso de las negociaciones implicó que la sobreoferta de crudo se dé de lleno con el impacto mundial del coronavirus, que provocó un estancamiento en las principales economías del mundo.