“Yo no veo en el corto plazo el gasoducto yendo a Porto Alegre, lo veo un poco lejano. Es un mercado chico de 2 o 3 millones de metros cúbicos diarios y el gasoducto de Brasil es telescópico al revés”, agregó en su disertación en el Centro Argentino de Ingenieros.
De acuerdo a su visión, si bien los próximos pasos para el gas de Vaca Muerta apuntan a utilizar esa infraestructura mencionada para llegar a países limítrofes y también exportar gas vía electricidad a Brasil, el mercado regional es chico y “no alcanza para poder desarrollar los recursos que hay en Neuquén”.
Para ello, habría que avanzar en el desarrollo de varias plantas de licuefacción, aunque según Markous, se trata de una iniciativa no exenta de serias complejidades competitivas frente a la baja de precios del GNL a nivel internacional.
“Si lo vemos a largo plazo, vemos valores entre 10 y 14 dólares el millón de BTU. Son valores mucho más bajos que hacen difícil un proyecto desde la Argentina que está situada más lejos. Adicionalmente, tenemos que entender que no estamos solos. Estados Unidos está anunciando proyectos de 20 o 30 millones de toneladas con financiamiento asegurado”, analizó.
Finalmente, manifestó que "tenemos que ser competitivos contra Estados Unidos. La roca tiene condiciones de productividad hasta mejores que ellos. El subsuelo es muy bueno, el problema nuestro es la macreeconomía. En estas condiciones, sería impensable financiar un proyecto de 5.000 o 6.000 millones de dólares. La ley de GNL me parece un aspecto positivo donde nivela un poco más la cancha, pero es posible que sea insuficiente. Tenemos que llegar a un precio en la costa de 8 dólares, es la única alternativa que tiene Argentina para monetizar sus reservas de Vaca Muerta".