La puesta en funcionamiento de la planta compresora Salliqueló había sido programada para septiembre de 2023 por la administración de Alberto Fernández. Sin embargo, el gobierno de Javier Milei denunció que los contratistas estaban desfinanciados y las obras estaban prácticamente paralizadas.
Los tiempos del GPNK
“En el caso de Salliqueló, el avance de la construcción sólo alcanzaba el 19% y Enarsa estuvo a punto de rescindir contrato debido a esta demora”, detallaron desde la Secretaría de Energía de la Nación.
“Además, se les debía más de 8 millones de dólares a los contratistas, quienes tenían bloqueados los permisos de importación y no podían ingresar al Mercado Único Libre de Cambios (MULC)”, afirmaron desde la cartera que dirige Eduardo Rodríguez Chirillo.
“Bajo esta nueva administración, las obras nunca se frenaron; el Gobierno nacional en estos 10 meses trabajó junto a las empresas de manera continua. Se pagó las deudas a los contratistas, la planta fue completada y hoy se encuentra en funcionamiento, cumpliendo así con el objetivo de seguir optimizando la infraestructura energética del país”, consideraron desde Energía.
Cabe destacar que, tanto el GPNK como las plantas compresoras, habían sido diseñadas para transportar inicialmente un volumen de 21 MMm3 por día. De todas maneras, la capacidad de transporte ha sido superada solo con la puesta en funcionamiento de la planta Tratayén en julio 2024, alcanzando una inyección de 23 MMm3 por día. Así, la puesta en marcha de la planta compresora Salliqueló, desafiará la capacidad de transporte pensada inicialmente.