Esta definición se inscribe dentro de la desregulación energética que lleva adelante el gobierno de Javier Milei.
Tettamanti explicó que el Plan Gas surgió como respuesta a un mercado intervenido que había perdido su capacidad de autorregularse, y citó una metáfora que suele usar un colega: el Estado le "cortó las piernas" al sector privado y luego le dio "muletas" —como el propio Plan Gas.
Aun así, aclaró que los contratos vigentes se mantendrán hasta su vencimiento, por tratarse de derechos adquiridos, y remarcó que no se afectará la propiedad privada.
El programa actual tiene vigencia hasta 2028 y sigue regulando los compromisos de abastecimiento entre productores y los distintos segmentos de demanda. Durante 2026, la Secretaría de Energía ya había empezado a impulsar una transición hacia contratos más directos entre productores y distribuidoras.
La secretaria de Energía confirmó en Houston que el Plan Gas no será renovado y finalizará en 2028.
Omar Novoa
De autoabastecimiento a exportaciones
Gran parte de la exposición de Tettamanti estuvo dedicada a explicar el giro conceptual que introdujo la Ley Bases en la política de hidrocarburos. "Dejamos de hablar de autoabastecimiento", afirmó.
Según la funcionaria, dado el potencial de los recursos argentinos y en particular el desarrollo de Vaca Muerta, ya no tiene sentido limitar la política energética a cubrir solo la demanda interna. "Con los recursos que tenemos es ridículo hablar de autoabastecimiento", planteó.
El nuevo objetivo, definió, es maximizar la renta de los inversores, lo que sostuvo que garantizará tanto el abastecimiento local como la posibilidad de exportar.
La Ley Bases, sancionada en 2024, modificó buena parte de la Ley de Hidrocarburos 17.319 y redefinió el marco regulatorio para la producción, el transporte, el procesamiento y la comercialización de petróleo y gas.
Entre sus cambios más relevantes, incorporó nuevas autorizaciones de transporte para construir y operar oleoductos, gasoductos, poliductos, plantas de almacenamiento y bombeo, e instalaciones portuarias, además de habilitaciones para procesamiento y almacenamiento.
Tettamanti sostuvo que la lógica detrás de la reforma es clara: si Argentina busca aumentar significativamente su producción y exportación de petróleo y gas, no alcanza con desarrollar los yacimientos también hace falta la infraestructura de evacuación necesaria.
La funcionaria mencionó plantas de tratamiento, oleoductos, gasoductos y sistemas de transporte de líquidos y gas natural como parte de la infraestructura que deberá acompañar el crecimiento de Vaca Muerta, y aseguró que la respuesta del capital privado ya muestra resultados concretos.
El Gobierno apunta a que la infraestructura energética crezca al ritmo del desarrollo de Vaca Muerta.
"Menos Estado, más privado"
Tettamanti resumió la orientación del Gobierno con una frase contundente: "Menos Estado, más privado; menos regulación, más libertad. Ese es el camino trazado", dijo ante empresarios e inversores en Houston.
Explicó que la misma lógica se aplica también al gas natural y a la electricidad, y cuestionó los congelamientos y las intervenciones tarifarias de gestiones anteriores, que frenaron inversiones clave en las redes de gas y electricidad.
Detalló que durante 2025 se completaron las revisiones tarifarias y que las empresas reguladas cuentan ahora con mecanismos mensuales de actualización para sostener el valor real de sus ingresos, lo que afirmó que ya se traduce en nuevas inversiones y mejoras en la calidad del servicio.
Su objetivo final, remarcó, es que el sistema dependa cada vez menos de decisiones tomadas desde la Secretaría de Energía: "Voy a sentir muy exitosa mi gestión si cada vez me tienen que venir menos a hablar", sostuvo.
Cerró su exposición con un llamado directo a los inversores presentes: que quienes ya apuestan por la Argentina sigan invirtiendo, y que quienes todavía no lo hicieron se sumen a esta transformación.