De hecho, el intendente Mariano Gaido (MPN) le había enviado una solicitud para la disposición del trámite al ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas.
De acuerdo a la información a la que pudo acceder +e, la semana próxima podría iniciarse el proceso de traslado de las garrafas para su posterior testeo.
En principio, podrían ser revisadas en las ciudades de Santa Fe y Bahía Blanca.
En los diálogos previos al acuerdo que en la capital provincial dan por hecho, se habló de la certificarían de unas 2500 garrafas por semana, en un contexto en que en el mercado no hay dispositivos para ser utilizados. Hoy el precio de una garrafa oscila entre los 4000 y 5000 pesos y se cree que es posible descomprimir la demanda de sectores vulnerables que en medio de la pandemia no tienen acceso a gas.
Las fuentes del municipio neuquino informaron que YPF será la encargada de establecer en qué condiciones de funcionamiento está cada dispositivo. Luego, será el turno de la autorización de la secretaría de Energía para la utilización implicará el OK definitivo.
Hace años que estas garrafas están en un predio ubicado en el Parque Industrial, a la espera de una solución, con diversas organizaciones sociales y partidos políticos que presionan para lograr una forma de llevarle un paliativo a quienes no tienen el servicio de red.
En Neuquén piensan que el frente judicial ya está despejado. La justicia levantó hace un mes una medida cautelar que pesaba sobre toda la instalación desde el 2015. En ese entonces el Estado acusó a una constructora por errores que obstaculizaron el funcionamiento de la planta fraccionadora, lo que desencadenó una réplica por falta de pagos de esa obra.
El resto fue una larga espera con miles de garrafas desgastándose a la intemperie.
Pertenecen a la planta de fraccionamiento de gas que levantó Enargas asociado a CALF, con una inversión que hizo el gobierno nacional de 57 millones de pesos de entonces. La cooperativa aportó el predio para el levantamiento de la planta fraccionadora, y eso fue considerado como una participación suya del diez por ciento en la planta.
Considerada una de las plantas más grandes de la Patagonia, preparada para abastecer a Neuquén, Río Negro, Mendoza y La Pampa, aún no puede inaugurarse y es posible que nunca suceda.