Según corroboró +e con fuentes de la industria, la operatividad no está afectada aunque podría verse perjudicada si el conflicto se extiende. O se toman medidas más severas como bloquear la salida de camiones. Sin embargo, por ahora el centro de acopio y refino de arena para el fracking tiene stock suficiente para abastecer las operaciones de fracking.
Otro eje del conflicto, de acuerdo a lo comunicado por Guillermo Pereyra, es la deuda que mantienen estas tres empresas contratistas con el gremio de base. "Son unos 600 millones de pesos", apuntó el sindicalista. "Esta es una pelea en la que queremos hacer cumplir el convenio colectivo. Acá estos contratistas han encuadrado a los trabajadores como Uocra u otros convenios, y lo venimos reclamando hace un año", reiteró.
Las negociaciones entre el gremio y la empresa para destrabar el conflicto seguían durante este mediodía.
Las arenas que llegan a la planta de YPF representan un insumo clave para el fracking o fractura hidráulica, que junto con el agua son esenciales para la realización de pozos no convencionales en Vaca Muerta. La arena YPF la consigue de Entre Ríos y Chubut, además de hacer campañas de exploración en la Cuenca Neuquina para dar con canteras que tengan arenas silíceas.
El personal está bajo distintos contratos, puesto que se interpretó en un primer momento que era una planta industrial con una dinámica distinta. Sin embargo, en el sindicato consideran que estos operarios tienen que estar dentro de los convenios colectivos de trabajo relacionados a la industria petrolera.
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