El cambio se venía discutiendo desde hace años y fue impulsado por las quejas de los usuarios de iPhone y Android por tener que cambiar de cargador para sus dispositivos.
Entre los grandes proveedores de dispositivos electrónicos a los clientes europeos, se espera que Apple sea uno de los más afectados, pero los analistas también esperan un posible impacto positivo porque podría animar a los compradores a adquirir los últimos artículos de la empresa en lugar de otros sin USB-C.
El acuerdo también abarca los lectores electrónicos, los auriculares y otras tecnologías, lo que significa que también puede tener un impacto en Samsung, Huawei y otros fabricantes de dispositivos, según los analistas.
Los legisladores de la UE apoyaron la reforma por amplia mayoría, con 602 votos a favor y sólo 13 en contra.