El denominado "proyecto WINE" comenzó cuando Repsol detectó una "estrategia de sindicación por parte de uno de sus accionistas, Del Rivero, para asociarse con Pemex para de este modo acceder al control de la petrolera española", dice el auto.
La decisión se produce tras la petición de la Fiscalía anticorrupción hace unos días. Brufau y Fainé son investigados por un presunto delito de cohecho activo por su relación con el ex comisario de policía José Manuel Villarejo.
Bajo el sistema judicial español, no se presentan cargos formales, el denominado procesamiento, hasta que no concluya esta fase de instrucción. Ser investigado, la antigua figura del imputado, no implica en esta fase de la investigación ser acusado de un delito formalmente.
Repsol dijo que no ha existido ninguna conducta ilegal o contraria al código de ética y conducta por parte de ningún consejero, directivo o empleado de la compañía, actuales o pasados, en relación con la contratación de servicios de información. Por su parte, Caixabank declinó hacer comentarios.