¿Qué análisis hace de la situación de la industria?
Tenemos dos problemas de diferentes raíces. Uno es producto de una pandemia. Para verlo claramente: hay analistas que hablan de 20 millones de barriles de destrucción de demanda diaria. No sabemos hasta dónde va a llegar esto ni cuánto va a durar. Porque no sabemos cuánto va a durar la pandemia. Y por otro lado, vemos que de una manera oportunista, Rusia y Arabia Saudita, queriendo o no, juegan en tándem para boicotear el shale de Estados Unidos.
¿Y qué pasa en Argentina?
Nos agarra con todas las situaciones previas. Sin un acuerdo con el FMI, inflación alta y sin encontrarle la vuelta. Está claro que esta pandemia impondrá una destrucción formidable de la demanda. La Secretaría de Energía debería haber convocado a todos los actores del sector petrolero para poder hacer un equipo para monitorear y buscar algún tipo de respuestas. Hoy ya no es el momento.
¿Y el precio sostén?
Desde mi punto de vista no sirve. Porque es un sostén mientras tenías una demanda. No importa el acuerdo al que se arribe con las provincias y las empresas. Puede haber un cambio estructural en la industria, que queda desnudada en sus insuficiencias.
¿Por ejemplo?
Tener 500 mil barriles diarios de producción y seis refinerías. Es un sistema costoso. Cuando todo anda bien, el precio del barril puede disimularlo. Hoy se nota en carne viva. El 6% de la producción viene de productores que producen menos de 3000 barriles por día. Lo podés hacer en Estados Unidos, donde tenés crédito. En Argentina es insostenible. En un escenario de permanencia de los 30 dólares por barril, puede haber cierre definitivo de campos chicos. Hoy exportar te da un netback de seis dólares. Esto las grandes empresas se lo pueden bancar. Por eso no es coincidencia que estén todas las grandes en el país. Esto lo digo con un enorme respeto por las chicas; pero es un problema económico, no del corazón. Habrá campos que no funcionarán, algunos que están un tanto agotados, no se pueden soportar más a estos precios.
¿Hay medidas que se pueden tomar?
Las provincias tendrían que disciplinarse un poco más; dar incentivos a estos sectores a cambio de sostener cierta actividad. Pero las provincias no quieren hacer sacrificios y los gremios tampoco. Siempre estamos en la situación de que el Estado nacional ponga plata y la industria también.