Desde Energía se explicó que nueva infraestructura es el inicio de una serie de medidas destinadas a garantizar la provisión de energía en el país, comenzando por el AMBA. Además invitó a las jurisdicciones provinciales a analizar esta modalidad y replicar acciones similares en sus territorios, atendiendo los nodos críticos que Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (CAMMESA) ya ha identificado.
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Los contratos de almacenamiento se realizarán con las distribuidoras Edenor y Edesur, con respaldo de Cammesa.
Falta de inversiones en infraestructura
"Tras décadas de desinversión y descapitalización, el sistema eléctrico argentino enfrenta serios desafíos en términos de infraestructura y capacidad de respuesta. Esta licitación de baterías de última generación (BESS, por sus siglas en inglés) marca un cambio de paradigma, priorizando la inversión privada y la innovación tecnológica para resolver problemas estructurales", señalaron desde la secretaría, a través de un comunicado.
Los contratos de almacenamiento se realizarán con las distribuidoras Edenor y Edesur, y contará con el respaldo de la Compañía Administradora del CAMMESA como garante.
Esta acción forma parte de una serie de medidas que el Gobierno Nacional viene desarrollando desde octubre del año pasado con el Plan de Contingencia, que incluye acciones de corto, mediano y largo plazo para recuperar un sistema eléctrico que en diciembre de 2023 se encontraba en un estado crítico.
Más generación térmica
Otra de las medidas que analiza el gobierno nacional para el sistema eléctrico es el relanzamiento de nueva capacidad de generación térmica, donde el consenso del sistema es que habría que reemplazar unos 3.000 MW de centrales viejas que se encuentran al límite de su funcionamiento, equivalentes al 10% del pico de demanda.
Los tres casos tienen como denominador común el avance hacia un esquema de contractualización entre generadores y distribuidores, para lo cual también se concretará una reconfiguración de las deudas de estas últimas con el Estado (con un fuerte estiramiento de plazos) para mejorar su situación crediticia.