El funcionario opinó que “el estado de la empresa es muy deficiente, con equipamiento de los años 50’ y 60’, con la mayoría de los transformadores que trabajan a un 80% de la carga y con la falta de reemplazo de cables”.
“Me parece que ahí la política, independientemente del partido que vaya a gobernar, va a tener que poner mucha energía para que esta retirada del país sea ordenada y no deje a los usuarios en una situación como la de los meses de febrero y marzo de este año”, agregó.
Lo curioso es que, tras la ola de cortes a fines de este último verano, el Gobierno decidió intervenir la distribuidora eléctrica con un actor político de peso como el ex ministro Jorge Ferraresi, que dio paso a un proceso de auditoría que terminó con un plan de 278 obras consensuadas con todos los intendentes del conurbano.
El programa requería una inversión de 7.000 millones de pesos que se iban a financiar con el 37% de la tarifa que recibe la empresa, aumentos mediante. El plazo de cumplimiento debería estar finalizado para el mes de octubre a fin de anticiparse al salto de consumo típico de las altas temperaturas, sin embargo, ahora Martello confiesa que ese plan no está siendo ejecutado.
“Los recursos los tienen, obviamente. El problema es que los usen. Semana tras semana, nos envían una nota con alguna dificultad. Ahora es el tema de las importaciones, pero ellos están obligados por contrato a hacer las inversiones”, cuestionó.