Uno de los pilares de esa transformación fue el retiro de campos maduros, en lo que Marín describió como un proceso “sin precedentes” en la historia energética del país. YPF ya transfirió o está por finalizar la cesión de hasta 55 bloques ubicados en Mendoza, Neuquén, Río Negro, Chubut y Tierra del Fuego. De ese total, 11 ya cambiaron de manos, 23 están en la etapa final del proceso y 16 continúan en negociación.
Proyectos clave y expansión en GNL
Entre las obras de infraestructura más relevantes, la compañía destacó el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, considerado el mayor proyecto de transporte de crudo en ejecución en el país. YPF participa con el 27% del consorcio y la inversión total asciende a 3.000 millones de dólares. El objetivo es aliviar las limitaciones logísticas actuales y mejorar la evacuación de la producción desde la formación neuquina.
En el frente del GNL, la empresa avanza con tres proyectos en paralelo. El primero, en sociedad con Pan American Energy, Pampa Energía y Harbour Energy, prevé la construcción de dos unidades flotantes de licuefacción con capacidad de producir 6 millones de toneladas. El segundo, en colaboración con Shell, ya cuenta con compradores asegurados. El tercero aún se encuentra en fase de negociación con otra empresa global del sector. Según anticipó Marín, todas las decisiones vinculadas a estas iniciativas se definirán a lo largo del próximo año.