La transacción se concretó por un monto aproximado de 315,2 millones de dólares en efectivo. Las acciones fueron adquiridas a Nippon Steel Corporation y Mitsubishi Corporation, dos de los grupos que formaban parte del esquema accionario de Usiminas. La operación había sido anticipada por Ternium el 5 de noviembre de 2025.
De acuerdo con datos de mercado, Ternium cotiza cerca de su máximo de 52 semanas, con un valor cercano a los 44,22 dólares por acción. En el último año, el papel registró una suba superior al 56%. La empresa cuenta con una capitalización de mercado estimada en 8.630 millones de dólares.
Un acuerdo entre pesos pesados
La compañía no detalló cómo esta adquisición impacta en su participación total dentro de Usiminas ni profundizó sobre los fundamentos estratégicos de la compra. Tampoco brindó información adicional sobre posibles cambios en la estructura de control o en la gobernanza corporativa de la siderúrgica brasileña.
Desde Ternium señalaron que se trata de una operación relevante dentro del sector, aunque no se informaron detalles sobre eventuales aprobaciones regulatorias o condiciones previas requeridas para completar la transacción. El anuncio se limitó a confirmar el cierre del proceso iniciado en 2025.
“Los comentarios acerca del futuro están basados en opiniones presentes y en supuestos futuros de la gerencia e involucran riesgos conocidos y desconocidos que pueden causar que los resultados, el desempeño o eventos difieran materialmente de aquellos expresados o implicados por estos comentarios. Estos riesgos incluyen pero no son limitados a riesgos que se desprenden de incertidumbres con respecto al producto bruto interno, relacionados a la demanda de mercado, la capacidad de producción global, los aranceles, la ciclicidad de las industrias que compran productos siderúrgicos y otros factores fuera del control de Ternium”, subrayaron desde la compañía.
Un actor pesado de la industria siderúrgica
Ternium es un productor líder de acero en América, proveyendo productos avanzados de acero a un amplio rango de industrias manufactureras y al sector de la construcción. “Invertimos en tecnologías de fabricación de acero de baja emisión de carbono para apoyar la transición energética y la movilidad del futuro. También apoyamos el desarrollo de nuestras comunidades, especialmente a través de programas educativos en Latinoamérica”, destacaron desde la compañía.