Entrevista Alexander Berwyn - Gerente General de Ensi.mp4
Con una inversión inicial de 30 millones de dólares y un tiempo estimado de 18 meses para la reactivación, la planta de ENSI cuenta con dos reactores de síntesis de amoniaco, una ventaja estructural que permitirá producir tanto agua pesada como amoniaco.
“Los 30 millones de dólares necesarios para reactivar la planta habilitarían la producción de agua pesada, así como otros productos, entre ellos, el amoniaco. No obstante, para este último se requieren inversiones adicionales de aproximadamente 300 millones de dólares en infraestructura anexa, lo que eleva la inversión total a cerca de 350 millones de dólares”, explicó Berwyn.
Demanda y desafíos del amoniaco
El amoniaco está experimentando una demanda global creciente. No solo se usa en la industria de fertilizantes, sino que está cobrando relevancia en el transporte de hidrógeno y como combustible alternativo. No obstante, Berwyn resaltó el reto logístico de la planta: la lejanía de los puertos representa una dificultad para abastecer a mercados internacionales, principalmente en Europa y Asia.
A pesar de ello, ENSI se beneficia de su proximidad a Vaca Muerta, lo cual podría facilitar la producción y el transporte mediante ductos similares a los gasoductos.
Aunque ENSI estudia activamente la posibilidad de producir amoniaco, la planta también considera la reactivación de su producción de agua pesada. Berwyn adelantó que la demanda para este insumo podría materializarse en 2027 o 2028, cuando Canadá, en la fase de diseño de un nuevo reactor que utiliza agua pesada, podría requerir el producto. En este contexto, ENSI podría convertirse en un proveedor estratégico, principalmente para el mercado canadiense.
Ventajas competitivas y sostenibilidad
La ubicación de la planta sobre los recursos de gas de Vaca Muerta representa una ventaja competitiva única. Además de promover el crecimiento industrial local, esta localización permite explotar uno de los yacimientos más extensos de gas natural a nivel mundial y, potencialmente, utilizar ductos para el transporte del amoniaco, replicando el sistema empleado con los gasoductos.
El proyecto de reactivación de ENSI tiene el potencial de posicionar a la planta como un referente en la industria energética de Argentina, permitiéndole satisfacer la demanda de agua pesada en el futuro y consolidarse en el emergente mercado de amoniaco a nivel global. La propuesta destaca no solo por sus posibilidades productivas, sino también por su enfoque hacia la sostenibilidad y el aprovechamiento óptimo de los recursos energéticos nacionales.