La novedad fue el sistema HIPPS de control, con automatizaciones y monitoreo remoto desarrollados en Estados Unidos por el equipo de Dux Oil, la empresa del grupo en ese país. “Ya tenemos algunos contratos y está funcionando realmente muy bien”, aseguró.
Más allá del portfolio original
Esos contratos no aparecieron de golpe. Son el resultado de dos o tres años de trabajo para acompañar las necesidades del mercado y no quedarse con el portfolio original de Duralitte, una empresa que creció fabricando accesorios para el petróleo convencional, como cuplas y conexiones para varillas de bombeo.
¿Qué pide hoy la industria? Rossi no duda: tecnología. Y la define en términos concretos: cómo conectar puntos de una operación sin depender de tanto recurso humano en el lugar. Sabe que la respuesta despierta una objeción inmediata sobre el empleo, y se anticipa.
“Todo lo que es automatismo no está quitando trabajo, en realidad está facilitando”, sostuvo. Al ampliar la gama de productos, ponderó que la gente se adapta a nuevas tareas. Pero eso exige capacitación, y por eso celebra iniciativas como el Instituto Vaca Muerta: “Para mí es fabuloso”.
De Neuquén a Abu Dhabi
La próxima parada queda lejos. Rossi viajará a Abu Dhabi para participar de ADIPEC, una de las mayores ferias de energía del mundo, en una misión de promoción argentina junto a ProMendoza. “Duralitte es marca país”, aseveró.
En diálogo con +e, el empresario definió ese encuentro como un lugar donde Oriente y Occidente se cruzan. En paralelo, mira la región: sigue de cerca Venezuela, a partir del acuerdo con Estados Unidos, y ve en Colombia un mercado que, con la nueva presidencia y sus regulaciones, puede volverse competitivo con la Argentina.
Brasil, donde el grupo tiene una planta, funciona “en automático”, con una regulación propia. Pero la apuesta principal no cambia. “Argentina hoy es la vedette”, afirmó Rossi, convencido de que el país tiene hoy condiciones para ser mucho más pujante que hace unos años.
“Argentina es tierra de oportunidades”
Para explicar cómo negocia con culturas tan distintas, vuelve a su historia. Es hijo de inmigrantes italianos emprendedores y arrancó Duralitte en un garage. Hoy su misión personal es convocar a quienes comparten esa esencia a apostar otra vez por la Argentina, aunque admite que hay facetas complejas.
Insistió en que no se fue del país: salió a expandir la compañía, que mantiene su casa matriz en la Argentina. “Dux Oil es de un dueño argentino y eso es lo más interesante que los clientes también ven”, contó sobre su experiencia en Estados Unidos.
¿Hay lugar para los que quieren desembarcar? Hay competencia porque sobra talento argentino. “Todos los argentinos que me cruzo por el mundo son talentosos, están en puestos en empresas muy importantes”, aseguró Rossi.