El nivel medio de ociosidad pasó del 38% al 47%, mientras que los niveles críticos, por encima del 50%, se redujeron levemente del 10% al 8%. En síntesis, el 55% de las pymes opera hoy por debajo del 75% de su capacidad instalada.
Más cautela en las contrataciones
En materia de recursos humanos, el relevamiento mostró una mejora sustancial. El 79% de las empresas no registró afectaciones en su plantilla durante abril y mayo, frente al 53% del trimestre enero-marzo, aunque el 17% debió aplicar despidos de personal.
La cautela persiste en las nuevas incorporaciones. El 38% de las firmas informó haber cancelado o postergado ingresos de personal previstos, un aumento frente al 34% del primer trimestre, lo que confirma que las restricciones para ampliar dotaciones siguen vigentes.
Se deteriora la negociación de contratos y tarifas
Las dificultades para renegociar contratos con las operadoras se profundizaron en el bimestre. Solo el 41% de las empresas logró cumplir los tiempos preestablecidos en las negociaciones, frente al 53% del trimestre anterior, un retroceso de doce puntos porcentuales.
La mayoría de las pymes, un 54%, reportó demoras de entre tres y seis meses en los plazos de pago, frente al 37% previo. Las demoras superiores a seis meses, en cambio, cayeron del 11% al 5% en el mismo período.
La actualización de montos y tarifas también empeoró: solo el 29% logró ajustes adecuados, frente al 38% de enero-marzo. Un 43% obtuvo revisiones bajo condiciones desventajosas, mientras que el 28% no logró actualizar contratos, frente al 19% del trimestre previo.
El informe cuantificó el deterioro sector por sector: un 12% de las empresas que antes negociaba en tiempo y forma pasó a registrar demoras de entre tres y seis meses. Otro 9% dejó de lograr actualizaciones adecuadas de tarifas.
El informe de GAPP establece las preocupaciones de las pymes petroleras.
El optimismo empresario toca su punto más alto del año
Pese al freno productivo y las tensiones contractuales, las expectativas del sector mejoraron. La suma de empresarios "altamente optimistas" y "optimistas/expectantes" trepó del 48% al 67%, el nivel más alto del año, de cara al segundo semestre.
La postura moderada o cautelosa bajó del 48% al 29%, mientras que la preocupación se mantuvo estable en el 4%. Un 11% de los empresarios pasó de una posición moderada a una optimista respecto de los proyectos energéticos por venir.
La vinculación comercial con las petroleras se convirtió en la principal preocupación del sector, señalada por el 55% de las empresas. Le siguen los niveles de actividad en Oil & Gas, con el 53%, y en minería, con el 40%.
Más del 40% de las pymes industriales relevadas también señaló como problema central la competitividad frente a la importación de bienes, equipos y materiales, en un contexto de expectativas crecientes por la ejecución de los grandes proyectos energéticos previstos para el segundo semestre.