Entre San Antonio Internacional y Schlumberger enviaron un total de 600 telegramas de despidos que pusieron en alerta a los trabajadores y a toda la industria en Vaca Muerta. El Ministerio de Producción y Trabajo aplicó la conciliación obligatoria para que, pasados los 15 días para arribar a un acuerdo, ya haya cambio de gestión. La crisis en Vaca Muerta le quedará a Alberto Fernández.
Las empresas que están bajo la mirada crítica son San Antonio Internacional y Schlumberger. SAI es una de las proveedoras de equipos de torre que tiene el sector hidrocarburífero. De los 36 equipos que están operativos en la Cuenca Neuquina, solo ocho son de la empresa administrada por Lone Star. En el caso de Schlumberger, la otra compañía de servicios en la mira de los gremios, no tiene ningún equipo de fractura en actividad. Este método para estimular los pozos no convencionales cayó a 310 en octubre, cuando en agosto rondaban los 680.
Sin embargo, la conciliación emitida por el área a cargo de Dante Sica no fija fecha para una nueva audiencia, sino que vagamente indica que la autoridad de aplicación la convocará oportunamente. “La conciliación es insuficiente porque no está estipulado el día y hora de la próxima reunión”, expresó el líder de los petroleros privados de la Cuenca Neuquina, Guillermo Pereyra.
En el gobierno de Omar Gutiérrez sabían que este último tramo del año iba a ser complicado, por eso convocó a gremios y empresas con la subsecretaría para definir la mejor forma de atenuar los conflictos. “Nos encontramos todas las veces que sean necesarias para destrabar cualquier conflicto en el sector petrolero”, dijo Ernesto Seguel, titular de la Subsecretaría de Trabajo de la provincia, en contacto con +e.
“Cuando hay cuestiones que comprometen las fuentes laborales, como en la traslación de personal cuando hay cambio de contratistas, a veces tomamos intervención”, comentó el funcionario provincial. “Se han acordado mecanismos para respetar los puestos de trabajo o las suspensiones temporarias”, añadió.
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Una señal previa: la mesa de revisión
El escenario crítico en Vaca Muerta tuvo como antesala la mesa por la cláusula de revisión, donde empezaron los cortocircuitos entre gremios y empresas. Las suspensiones iban en ascenso -se calculan en 1800- y el sindicato de petroleros privados exigía las reincorporaciones como parte de los temas a discutir en ese espacio de la paritaria. El tema frenó la llegada a un acuerdo por los salarios y la inflación.