“Pongo el ejemplo este concreto para que nos demos cuenta que cuando un contrato no se respeta el impacto es gigantesco”, agregó durante su exposición en en el VI Foro Nacional de Energía, Libertad & Seguridad Energética de LIDE, celebrado en el Alvear Palace Hotel.
Luego, ante el revuelo de sus declaraciones, intentó calmar las aguas en una rueda de prensa. “Quiero ser bien claro respecto a las conversaciones que nosotros tenemos con los organismos de afuera. Hay empresas extranjeras que hablan con muchos organismos y estas cosas se cuelan en la conversación. Son conversaciones que tenemos permanentemente. Somos una empresa de Estados Unidos. Y es un tema que también se habló. Nos llamaron y nos preguntaron qué está pasando. En mi opinión personal, romper un contrato es una muy mala señal, claramente”, afirmó.
AES respaldó el comunicado de AGEERA
Como explicó +e, la cámara que agrupa a las generadoras, AGEERA, emitió una carta dirigida a Luis Caputo en la que adelantaba el rechazo de las asociadas a la forma de pago y advertía por las consecuencias de la decisión.
“Resulta en una afectación de los derechos contractuales de los Agentes Generadores y una violación a su derecho de propiedad privada, impacta en los compromisos financieros asumidos, afecta en forma directa los programas de operación, mantenimiento e inversión, desalienta inversiones y compromete críticamente la continuidad operativa del sistema”, enumeraron entre sus principales puntos.
El secretario Eduardo Rodríguez Chirillo respondió vía Twitter y señaló que “hoy Cammesa no tiene ni el efectivo para pagar ni quién le de a la maquinita de imprimir, como le dieron el último año”.
En ese sentido, afirmó que "están buscando la mejor manera de pagar. Quedaban dos meses donde se le dio esa solución. El congelamiento tarifario de Alberto Fernández generó que las distribuidoras no lleguen a cubrir el costo de abastecimiento. La diferencia entre el costo reconocido y el real hizo que esas distribuidoras lleguen sólo a pagar sueldos. Así se generó la deuda”.
"Ni el kirchnerismo se animó a esto"
En la Resolución 58/2024, que oficializó el régimen de pagos para saldar la deuda, el Gobierno consideró que el mismo “no ocasiona una lesión al derecho de propiedad de los agentes acreedores, por tratarse de un diferimiento de pago que no altera de manera definitiva sus derechos, por cuanto resulta transitorio, excepcional y limitado en el tiempo”.
No obstante, en el sector opinan lo contrario y aseguran que “ni siquiera en las peores prácticas del kirchnerismo se llegó a una cosa así”.