El grupo declaró un dividendo base de algo más de 19.510 millones de dólares para el segundo trimestre, aproximadamente en línea con el pago del primer trimestre.
También anunció que empezará a pagar dividendos ligados a los resultados durante seis trimestres, empezando con un pago de 9.870 millones de dólares en el tercer trimestre.
La mayoría de las grandes petroleras registraron beneficios elevados o récord en el segundo trimestre de 2022, después de que las sanciones occidentales contra el principal exportador, Rusia, exprimieran un mercado mundial ya de por sí desabastecido, provocando una subida de los precios del crudo y el gas natural.
El Brent ha caído desde los 113 dólares por barril de hace un año, golpeado por la preocupación de una desaceleración económica y la abundancia de suministros, aunque Moscú y Riad han estado tratando de apuntalar los precios.
Los futuros del petróleo se encuentran ahora en su nivel más alto desde mediados de abril, después de que Arabia Saudita y Rusia se comprometieran a mantener bajos los suministros durante un mes más para tensar aún más los mercados mundiales. El Brent cotizaba el lunes en torno a los 86 dólares por barril.
La OPEP+, que agrupa de facto a la Organización de Países Exportadores de Petróleo dirigida por Arabia Saudita y a sus aliados liderados por Rusia, bombea alrededor del 40% del crudo mundial. El grupo lleva limitando la oferta desde finales del año pasado para apuntalar el mercado.
"En Aramco, nuestra visión a medio y largo plazo no ha cambiado. Con una recuperación prevista en la economía mundial en general, junto con una mayor actividad en el sector de la aviación, será necesario seguir invirtiendo en proyectos energéticos para salvaguardar la seguridad energética", dijo en un comunicado el consejero delegado, Amin Nasser.