La realidad es que en las últimas semanas ya se venía viendo una situación sumamente tensa en el sector, con problemas de abastecimiento en varios puntos del país. Como indicó +e, en agosto se registró una fuerte caída en la refinación que reflejaba el desinterés de las petroleras por colocar su producto en el mercado local y tratar de exportar lo máximo posible.
Dado que la demanda de combustibles aumentó, esa brecha fue cubierta por importaciones a pérdida a cuenta de YPF, una situación que no podía mantenerse por demasiado tiempo.
Es así como el Gobierno avaló este pequeño ajuste y es probable que tras el 31 de octubre venga un aumento mayor. De todos modos, el gran desafío será una vez que se resuelva la contienda electoral, donde sí habrá que aplicar una actualización robusta que golpeará indefectiblemente el bolsillo de la población.
El mercado de combustibles sufre cuatro grandes distorsiones. La primera es el atraso en torno al 40% por la acumulación inflacionaria que no fue trasladada durante los últimos meses. La segunda es impositiva, ya que desde hace dos años se acumula un atraso en el Impuesto a los Combustibles Líquidos que le genera al Estado una merma de 2.500 millones de dólares anuales. Sólo por este componente los precios deberían subir alrededor del 30%.
El tercer problema es la diferencia de precio entre el barril criollo y el brent, que siempre fue un rasgo común del país, pero no con esta distancia que perjudica fuertemente las inversiones en el Upstream. Los analistas de la industria dicen que, de los 56 dólares que se pagan en este momento en el mercado doméstico, como mínimo habría que aplicar un ajuste de 15 dólares, lo que obviamente tendrá su impacto en el surtidor.
El último punto que genera tensión entre las refinadoras es la cotización cambiaria. Con un dólar oficial claramente atrasado, el interrogante es qué sucederá a partir del 10 de diciembre.
Por lo pronto, el precio de la nafta súper de YPF en el AMBA cotiza a 70 centavos de dólar al tipo de cambio oficial y a 23 centavos de dólar según el mercado blue, muy lejos del rango de entre 1 dólar y 1,2 dólares en el que históricamente se ubicó.