Cavallari reveló que, en algunas jurisdicciones, el consumidor final de combustible llega a pagar hasta ocho tasas diferentes, calificando su generación como "descontrolada" en los últimos años. Esta presión impositiva adicional a nivel local termina siendo transferida directamente al precio del combustible, afectando al consumidor y a la cadena de valor.
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Andrés Cavallari, CEO de Raizen Argentina, contra las tasas municipales. Foto: Agencia Noticias Argentinas
De la presión fiscal récord a la evasión
Mientras Cavallari se focalizó en los combustibles, el especialista impositivo, Matías Surt, abordó el contexto macro fiscal, afirmando que Argentina debe sostener una presión tributaria superior a la media regional. El motivo principal es político: el gasto público es persistentemente más alto. Surt calculó que la presión tributaria en Argentina es 8 puntos superior al resto de la región.
Aunque esta realidad del gasto exige altos niveles de recaudación, el experto enfatizó que la solución no es tolerar una estructura tributaria basada en impuestos distorsivos ni permitir altos niveles de evasión. Según Surt, la evasión “recae de forma despareja y desigual en empresas y mercados”.
Un dato crítico revelado por Surt, basado en un estudio de ARCA, es el nivel de evasión que identificó como "oculto" y que alcanza el 37%. Esta alta evasión tiene una consecuencia directa sobre el sector formal.
Surt afirmó que esta situación empuja la presión tributaria efectiva sobre las empresas y mercados que operan dentro de la ley a valores que se aproximan al 45% o 50% del PBI.
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El especialista en impuestos, Matías Surt disertó en IDEA. Foto: Agencia Noticias Argentinas
La urgencia de una reforma
Para aliviar al sector productivo, Surt señaló la imperiosa necesidad de una reforma tributaria que realmente otorgue dinamismo al sector privado. El especialista identificó dos tributos clave que deben revisarse por su carácter distorsivo: el impuesto al cheque (créditos y débitos bancarios) y los ingresos brutos provinciales.
Terminadas las dos conferencias, la idea que quedó en el aire es que la combinación de la presión impositiva "descontrolada" que imponen las tasas municipales, sumada a la alta evasión y la dependencia de impuestos distorsivos, configura un escenario que complica al aparato productivo, poniendo en jaque la competitividad y la inversión en el país.
Fuente: Noticias Argentinas con aportes de +E